Pinche Hueva

Nosotros los costeños tenemos fama de flojos. A veces creo que es un estereotipo… a veces creo que es verdad.

El lunes llevé una mochila rota a un taller de costura para que la repararan:

-Buenas tardes ¿Cómo ve? ¿Cree que se pueda reparar?

-Claro joven, le voy  a poner piel en esa parte para remendarla y voy a reforzar toda la mochila para que no se rompa. Mire aquí, parece que se va a romper.

-Si, oiga, hágalo ¿Cuanto va a costar la reparación?

-Ochenta pesos, joven.

-Excelente. Le dejo pagado el trabajo ¿Cuando paso por la mochila?

-Pase mañana, pero no me pague ahorita, mejor mañana a esta hora, porque ahorita no tengo cambio.

El martes fui por la mochila:

-Buenas tardes ¿Cómo le va?

-Muy bien, joven.

-Vengo por la mochila, me dijo que viniera hoy, a esta hora.

-Fíjese que no la he reparado ¿Puede pasar mañana?

-Sí, no hay ningún problema. Le dejo pagado de una vez.

-No se preocupe, joven, mañana cuando venga por la mochila me paga.

-Está bien. Gracias.

Llegó el día miércoles y decidí darle un chance ¿Qué tal que tiene mucho trabajo y por eso no ha podido reparar la mochila? mejor voy mañana, me dije a mí mismo.

El jueves:

-Buenas tardes ¿Cómo le va? ¿Ya está lista la mochila?

-Uy joven, cómo no vino ayer pensé que no la iba a ocupar para pronto, así que no la he reparado, mire que ahorita tengo mucho trabajo, pero mañana sin falta se la entrego, usted no se preocupe…

En ese momento empecé a reírme y le pedí amablemente la mochila. Me la entregó y yo me seguía riendo, cómo si hubiera escuchado un chiste nuevo de Polo Polo cuando tenía catorce años e iba en la secundaria. El lunes observé que la persona estaba viendo televisión cuando fui a preguntar si podían reparar la mochila. El martes, la persona estaba entretenida con su smartphone. Y el jueves simple y sencillamente no estaba haciendo nada. Escribo ésto y me estoy riendo tan solo de recordar la cara de esa persona y su pinche hueva… jajajajaja.

Las ventajas del Acabus

Transportarse en un sistema masivo de trasporte colectivo es la mejor opción para una ciudad como Acapulco. Según información del INEGI, somos un poco más de 800 mil habitantes y transportarse en esta ciudad se estaba volviendo complicado.

Antes del Acabus, había casi 500 camiones urbanos que salían de distintos barrios, colonias, unidades habitacionales, comunidades y fraccionamientos. Todos, sin excepción, dirigiéndose al deprimido centro de la ciudad; ocasionando un tremendo caos vehicular.

Con la puesta en marcha del Acabus, he observado las siguientes ventajas:

  • Transbordar entre distintas zonas de Acapulco pagando un sólo pasaje: 10 pesos.
  • Unidades en buen estado, aire acondicionado y sin ruido; que los choferes de camiones urbanos denominaban música para hacer un viaje más placentero.
  • Los choferes del Acabus no pelean el pasaje, porque el modelo de negocio pertenece a un mismo sistema colectivo; no hay exceso de velocidad y los riesgos de algún percance se han reducido.
  • Los choferes no manejan efectivo. Para acceder al sistema de transporte se utiliza una tarjeta prepagada.
  • El personal de somete a evaluaciones y capacitación.
  • La gente se echa su coyotito o pestañazo. Y eso, querido lector, es gratificante.

Transportarse diariamente entre el hogar y el trabajo ocasiona estrés. Lo mínimo que necesita un individuo es un sistema de transporte eficiente y cómodo.

Ojalá que el sistema Acabus se amplíe a más zonas de Acapulco, pues su modelo de negocio reemplaza el arcaico sistema chófer/cuenta/dueño de unidad/dueño de concesión; pues un sistema así satura las rutas, hay accidentes por pelear pasaje.

WordPress para Android

He decidido escribir en WordPress, ya que Google ha dejado abandonado a Blogger; sólo lo adquirió para dejarlo morir.

Estoy escribiendo desde la aplicación de WordPress para Android y me gusta mucho. Tiene lo que un escribidor (sic) como yo, necesita. 

Estoy probando la aplicación y acabo de adjuntar una imagen:

El Primer Día

Me levanté a las cinco cuarenta a eme y recordé que tenía que estar antes de las siete a eme, porque así lo establece el reglamento escolar. Creo que caí en un agujero negro, porque cuando me subí al transporte público ya eran las seis cuarenta y dos a eme. Me pregunto el porqué esa diferencia de tiempo, pues solo me bañé; ni tiempo tuve para prepararme un riquísimo café de olla -en realidad solo iba a calentarlo y ponerlo en el termo-.

Llegué desorientado, porque soy nuevo.