Transmigración del alma

Admitiendo que se pueda salvar el contenido del cerebro, la pregunta siguiente es si todo el cerebro puede ser almacenado fuera del cuerpo.

¿Puede transferirse completamente la personalidad a una computadora?

Según algunos científicos, es muy probable.

Imagina que estamos en el año 2500: un hombre está extendido delante de nosotros con la caja craneana abierta, el contenido de su cerebro se debe trasladar a una computadora. El contenido de su cerebro está a la vista, y una máquina ha empezado a leer las informaciones en todas las células cerebrales que constituyen la parte más exterior. Ayudan a las máquinas algunas nanomáquinas que se apretujan en el cerebro recogiendo todas las informaciones que se encuentran.

Cuando se han registrado todas las informaciones de la parte externa del cerebro, las máquinas eliminan la primera capa y deja a la vista la de abajo, registra todas las informaciones contenidas en ésta para luego eliminarla y pasar a la siguiente. Y así sucesivamente hasta que todo el cerebro haya sido registrado; todo lo que era una persona fue transferido a una computadora (o su semejanza en el año 2500): el ser humano ha sido digitalizado.

La pregunta es si una persona digitalizada puede todavía definirse como persona. En la máquina sobrevive sólo la personalidad, por lo tanto es más difícil llamar a esta entidad simplemente personalidad. Una vida en forma de personalidad será completamente diferente de la vivida como ser humano. Las personalidades pueden cohabitar en la computadora con otras. Pueden navegar en un mar de informaciones, rodeadas por otras personalidades.

La personalidad no debe necesariamente permanecer encerrada en el ordenador. Cuando fuese necesario hacer algo práctico, una personalidad podría alojarse en el cuerpo de un robot. En estos periodos la personalidad se convierte en un robot. Las personalidades son datos en una computadora, y por eso pueden copiarse como hacemos hoy con los datos que transferimos a una memoria USB, algún disco duro o a la “nube”. Probablemente será mejor hacer una copia de seguridad de uno mismo. También podría regalarse una copia de uno mismo a otra personalidad.

Las personalidades de ninguna manera están ligadas a nuestro planeta. Se pueden enviar copias de ellas en forma de señales de radio y viajar por el Universo a la velocidad de la luz hasta planetas lejanos en órbita alrededor de otras estrellas. En los planetas esperarán los cuerpos de robots en los que se podrán alojar las personalidades. Si lo desean, podrán construir computadoras que mantendrán “vivas” a las mismas personalidades durante millones de años. Tal vez las personalidades hasta lograrán descubrir como vivir sin necesidad de estar dentro de una computadora, de un robot.

En este caso las personalidades habrán derrotado a la muerte. Al fin podrán estar todas juntas y convertirse en una entidad infinitamente culta e inteligente. Tal vez sólo una entidad de este tipo tendrá una capacidad intelectiva suficiente para resolver los grandes misterios del Universo. Una SUPERPERSONALIDAD sería enormemente poderosa. Con la ayuda de máquinas sofisticadas podrían modificarse todos los sistemas estelares, o directamente el Universo.

Muchas personas han elegido renunciar al cuerpo y convertirse en personalidades digitales para poder moverse por cualquier parte del Universo.

Una entidad superinteligente y dotada de una potencia ilimitada que puede moverse como quiere y es invisible a nuestros ojos. Llegaría a descubrir como viajar a través del Universo sin necesidad de medios físicos, utilizando las estructuras moleculares del mismo Universo como una red infinita y vasta.

La idea no suena a nueva, ¿verdad?

¿El último destino del hombre sería el de recrearse a sí mismo transformándose en una entidad divina?

El transporte público en Acapulco

Es común que las personas vinculen al transporte público con el gobierno, o como una obligación que debe regular, manteniendo precios accesibles que no lastimen la economía familiar. La exigencia general por parte de los usuarios es que el servicio de transporte público mejore: que contraten chóferes más capacitados y que las unidades estén en buenas condiciones. Que no suban el volumen de la música, que manejen con precaución, que no vayan ingiriendo bebidas alcohólicas o fumando mariguana, que no jueguen “a las carreritas” con otros chóferes por pelear el pasaje, o simplemente por diversión; que sean personas responsables quiénes manejen y que sólo suban y recojan pasaje en las paradas establecidas por costumbre.

En la práctica eso es imposible, por una simple y sencilla razón: el modelo de negocio del transporte público es obsoleto. Vayamos por partes:

Las concesiones que los gobiernos estatales han otorgado de manera discrecional a familiares, amigos y aliados políticos; es un secreto a voces que un sólo individuo puede tener varias concesiones a través de prestanombres.

Los chóferes trabajan por turno y cuenta; deben sacar el gasto del combustible y su ganancia, por lo que pelean el pasaje con las demás unidades dentro de su misma ruta colectiva. Han ocurrido accidentes que lamentar.

El dueño de la unidad no necesariamente es el dueño de la concesión; esto implica que el chófer deba reunir la cuenta por turno o por día, según sea el acuerdo con el dueño de la unidad. Y el dueño de la unidad debe pagar cada mes, cada seis meses o cada año, al dueño de la concesión; esos acuerdos ya son entre particulares.

El aumento de unidades cubriendo la misma ruta; el exceso de oferta (unidades) se nota cuando se ven hasta cinco unidades haciendo sitio esperando pasaje y cada una se lleva menos de la mitad de su capacidad de pasajeros. En el caso de los camiones urbanos que cubren la ruta Vacacional – Hospital, se tardan hasta 10 minutos esperando pasaje y sólo llevan unos 15 pasajeros en horario normal. Las tipo URVANS que cubren la ruta Aeropuerto –  Vacacional, se ven circulando con cinco personas, cuando su capacidad es de 15 pasajeros bien acomodados; en horas pico es cuando las unidades si van a su máxima capacidad, hasta las URVANS circulan con pasajeros parados, aunque no esté permitido.

El control político del transporte público; al ser concesiones otorgadas por el gobierno en turno, es común que las asociaciones de transportistas sean afines a partidos o grupos políticos; en cada elección deciden a quién apoyar según su conveniencia: más concesiones, más apoyos, más protección ante la competencia, etcétera.

Es un análisis muy general, pero ese modelo de negocio es obsoleto en una ciudad como Acapulco; somos un poco más de 850 mil habitantes, un buen mercado de transporte público, sin embargo el transporte público es deficiente.

Afortunadamente, tenemos un nuevo sistema de transporte llamado ACABUS y en una publicación anterior, escribí sobre ello: Las ventajas del ACABUS