La Ceiba Amorosa

Activistas “preocupados” por el medio ambiente se opusieron a que un árbol de ceiba fuera removido de una avenida. Perdieron una oportunidad de oro.

Pudieron hacer un compromiso con autoridades y empresas para reforestar varias zonas de Acapulco que se han ido perdiendo por la acción y la omisión de todos. Mientras decenas de hectáreas del Parque El Veladero son arrasadas para fundar colonias decrepitas sin servicios básicos cómo drenaje y agua potable, los activistas metidos en la política solo sirven para hacerse pendejos, tomarse la foto y olvidar lo importante.

Los árboles de ceiba tienen raíces profundas y mueren por razones muy lógicas: plagas y la falta de agua. Probablemente la ceiba amorosa sobrevivía debido a las fugas de agua que fueron reparadas cuando se construyó la segunda parte del Puente Bicentenario.  O tal vez porque se secó alguna corriente subterránea que pasaba por ahí. Mucho concreto sobre la superficie no permite que se repongan los mantos subterráneos en época de lluvias.

Otros más locos, habían dicho que la ceiba tenía orificios que probablemente fueron hechos con algunos taladros, para matar al árbol. Creo que desconocen que hay un ave conocida cómo “Pájaro Carpintero”.

Les falta barrio.